Reseña || «Hermosa Eternidad» de Renée Ahdieh





En 1872, Nueva Orleans es una ciudad donde reinan los muertos. Pero para Celine Rousseau es un lugar seguro donde refugiarse después de verse obligada a huir de su vida como modista en París. Las hermanas del convento de las Ursulinas la reciben en plena temporada de carnaval, y Celine rápidamente queda embelesada con todos los secretos de la vibrante ciudad: desde la música hasta las veladas elegantes, e incluso el peligro. Pronto, se ve envuelta en el deslumbrante submundo de Nueva Orleans, conocido como La Cour des Lions, cuando cautiva la atención del enigmático líder del grupo, Sébastien Saint Germain.

Cuando el cuerpo de una de las chicas del convento es encontrado en la propia guarida de Sébastien —la segunda chica muerta que ha aparecido en las últimas semanas—, Celine debe luchar contra su atracción por el joven y las sospechas de su responsabilidad en dicha muerte; además debe lidiar con la vergüenza que siente por el secreto que oculta.

Después de un tercer asesinato, el caos comienza a reinar en la ciudad, ya que todo parece indicar que hay un asesino en serie suelto.

¿QUIÉN ES EL ASESINO?

¿POR QUÉ ESTÁ CELINE ENVUELTA EN EL ESCÁNDALO?

VEN, SUMÉRGETE EN ESTAS PÁGINAS Y DESCÚBRELO.

 ¡Hola, lectores! Espero que se encuentren muy bien. En esta ocasión, les reseñaré uno de los libros que más había estado esperando. Hermosa Eternidad es el primer libro que leo de Renée Ahdieh —una autora de quien he leído muy buenos comentarios y que me había generado mucha curiosidad—, y puedo decirles desde ya que ha sido una muy buena sorpresa.

         Primero que todo, quiero decirles que la novela tuvo todos los ingredientes para convencerme: vampiros, Nueva Orleans, una sociedad secreta y el misterio de los asesinatos en serie. Además, leí una reseña sobre que el estilo de Ahdieh evocaba al de Anne Rice, y ahí sí no pude resistirme.

         La historia inicia con la vida de Celine en un convento de Nueva Orleans, luego de huir de París tras un oscuro pasado que la atormenta (o quizás no tanto; ahí el misterio) y de sus intentos de tener algo de diversión fuera de esos muros. Es entonces cuando descubre una sociedad secreta y ocurre uno de los primeros asesinatos que empieza a envolver a la novela en un halo de suspenso y horror. Tras ese escape, también se encuentra con Sébastien Saint Germain, un atractivo y enigmático caballero al cual Celine se verá atraída irremisiblemente, y que sin duda les traerá las mejores vibras a Reid de Asesino de brujas: la bruja blanca.

         Aparte del romance (un tira y afloja muy bien ejecutado), otro punto fuerte de Hermosa Eternidad es el folclor: Renée Ahdieh hace descripciones espléndidas sobre la moda de la época y las locaciones, además de ser inclusiva y respetuosa con los despliegues multiculturales presentados.

         En lo que respecta al final, debo confesar que fue lo más sorpresivo de todo el libro: hay un giro que vuelva todo lo conocido de los personajes y de sus roles, y puedo decir que reinventa los típicos moldes de otras novelas del género.

         Hasta aquí todo bien, sin embargo, debo confesar que existieron un par de desaciertos que impidieron a esos ingredientes majestuosos explotarse para hacer de este libro una obra de arte. Por ejemplo, la mitología de los vampiros pasa a un segundo plano cuando es uno de los puntos más llamativos de la trama y de este universo. Aunado a eso, no sentí una evolución como tal en los personajes y por muchos momentos sentía que la acción se atascaba.

         En conclusión, Hermosa Eternidad conjunta elementos muy cautivadores con un romance repleto de tentaciones y escenarios muy vivos. El final es uno de los más sorpresivos que he leído y, pese a sus detalles de páginas anteriores, compensa muy bien la compañía de Celine a lo largo de los peligros de Nueva Orleans. 






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