Reseña || «El hijo infinito» de Adam Silvera



SINOPSIS 


Los hermanos Emil y Brighton crecen en Nueva York y tienen como ídolos a los Porteadores de Hechizos, un grupo de justicieros comprometidos a librar el mundo de fantasmas.

Mientras los Porteadores de Hechizos y otros seres celestiales nacen con poderes, los espectros los arrebatan y roban violentamente la esencia de criaturas mágicas en peligro de extinción.


BRIGHTON DESEA HABER TENIDO ALGÚN PODER PARA UNIRSE A LA LUCHA.

EMIL SOLO QUIERE QUE LA PELEA TERMINE.


El ciclo de violencia ha causado estragos, haciendo más difícil que cualquiera con algún poder pueda vivir libremente y en paz. En este clima de miedo, un grupo de espectros se vuelve más audaz día a día.

Entonces, en una pelea después de una protesta, Emil demuestra tener un poder propio, uno que lo sitúa en el corazón mismo del conflicto y lo convierte en el heroico Paseador de Hechizos que Brighton siempre quiso ser.

El amor y la lealtad se pondrán a prueba y nadie saldrá ileso de la batalla.




OPINIÓN


¡Hola, lectores! Bienvenidos a una reseña más del blog. En esta ocasión les hablaré de El hijo infinito, el debut de Adam Silvera en la fantasía. ¿Fue tan desastroso como lo pintaban las reseñas de Goodreads? ¡A continuación les contaré todas mis impresiones!


Para comenzar, el argumento sigue a dos hermanos, Emil y Brighton, quienes viven en Nueva York y están inmersos en un mundo mágico de fénix, portadores de hechizos y espectros. Todo parece transcurrir con normalidad: ellos viendo todo de lejos en museos impresionantes de estas criaturas, pero cuando ocurre una pelea en un tren, el panorama les cambia para siempre y comienza la historia del elegido y una guerra cíclica. 


El principal atractivo para mí fueron los tintes modernos en que se desarrollaba la historia. Estamos hablando de Nueva York, ni más ni menos, y de las tecnologías que nos rodean (no pude evitar pensar en Tik Tok con esas transmisiones de peleas épicas y su viralidad). En ese sentido, Adam hizo un muy buen trabajo, pues no fue difícil imaginarlos en esos escenarios. Asimismo, el autor traza un imaginario muy particular que nunca había leído antes con algunos moldes que ya conocemos: la travesía del elegido con poderes ocultos, un hermano elegido y otro desplazado y una guerra irrefrenable. Además, la prosa del autor es muy ágil y los episodios que narra, muy dinámicos. 



Sin embargo, me fue imposible apartar la mirada de los grandes peros que tiene este libro. Es que si el proceso de edición hubiera sido más pulido, la historia hubiera explotado mejor su potencial —que sí que lo tenía—. Me explico: parece que nadie le dijo a Silvera que debía darle un respiro al lector entre cada escena de acción para dejar que procesara los hechos. Ni el mismo mundo se explica al lector ni el sistema de magia ni su mitología. Todo es un torbellino de peleas y revelaciones sin descanso que no dan evolución alguna a la novela. 


Aunado a lo anterior, se encuentran los personajes. Nunca había leído unos personajes tan planos (exceptuando a Ness) en los libros de Adam. Hasta los hermanos se me confundieron (sus voces narrativas no están bien trabajadas) y no pude generar ningún vínculo empático con ellos debido al exagerado dinamismo en el que estaban inmersos. Esto me pareció una verdadera lástima, pues el sistema y los bandos enfrentados pudieron haber resultado más épicos y memorables. 

Por lo que respecta al final, sí debo confesar que no lo vi venir por ningún lado. La decisión que toma uno de los protagonistas es crucial para lo que sucederá después (y me dejó muy expectante para la próxima entrega), pero no dejó de parecerme incongruente con lo que se había contado de él y el cómo se había desarrollado en el transcurso de la historia. 


Y hablando de las expectativas para la siguiente entrega, no puedo dejar de pensar en lo que pasará con la pareja que se empezó a bosquejar aquí. Me pareció muy acertado que Adam siguiera manejando la representación LGBT aunque cambiara de género, y esa manera de maniobrar la tensión entre ellos fue muy bonita. 


En conclusión, en  El hijo infinito, Adam Silvera presenta un mundo muy original con inclusión de tópicos ya vistos, una narración dinámica que no cesa de retratar escenas de acción y muchas revelaciones en un conglomerado diverso de personajes (seguro que con al menos uno te identificas). Aunque la celeridad de los sucesos entorpece la inmersión en la mitología y sus personajes, no dejó de ser entretenido en ningún momento. ¿Ustedes piensan leerlo, lectores? ¡Háganmelo saber en los comentarios!




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1 comentarios

  1. Qué lástima lo de los problemas de ritmo y los personajes planos... Del autor me llama la normalización de los personajes LGTBI, pero por lo demás, me parece que será demasiado juvenil.

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